sábado, 23 de mayo de 2015

La altas culturas de la antigüedad

La altas culturas de la antigüedad

Antes de comenzar hay que aclarar que las primeras civilizaciones tuvieron que resolver el problema de desarrollar una agricultura que permitiese sostener a diversos estratos de la sociedad que no se dedicaran específicamente a la agricultura, pues poco a poco el trabajo se había especializado y ya no se conseguía el propio alimento; además en muchos casos había un sector de la población que no realizaba otra actividad más que gobernar.

Para tal fin se tuvieron que desarrollar técnicas y trabajos suficientes para el cultivo y la preparación del asentamiento. Esto sognificó el buscar lugares adecuados y con las condiciones geográficas y climáticas para una práctica exitosa de una actividad tan importante como la agricultura.

Las primeras civilizaciones o como también se les ha llamado altas culturas de la antigüedad se ubicaron en una región conocida como el creciente fértil o media luna fértil (ubicada en los actuales Irak, Irán y el Oriente Próximo). Esta región posee características importantes como son:
  • Grandes extensiones de tierra cultivable.
  • Presencia de recursos acuíferos: ríos, lagos, manantiales o pozos naturales.

Para lograr esto los antiguos pobladores debieron realizar trabajos y obras que les permitieran modificar el medio tales como: desecación, desviación de cuerpos de agua y la construcción de diques y canales. Por tal motivo a estas sociedades también se les llama civilizaciones hidráulicas.

viernes, 2 de enero de 2015

La ciudad antigua

La ciudad antigua

Para hablar de la historia de las ciudades se requieren demasiadas páginas. No es una labor que pueda ser emprendida por un solo hombre, ya que resultaría una labor agotadora; sin embargo, se pueden realizar investigaciones que, en la medida de lo posible, permitan acercarse y develar las maravillas que encierran estas piedras vivas.

Bajo esta tónica, es preciso aclarar que desarrollar una “Historia de las ciudades” resultaría bastante arriesgado y egoísta, puesto que se tendría que realizar una gran revisión histórica, la cual nos remontaría a los primeros asentamientos humanos de las antiguas comunidades agrícolas, esto significaría remontarnos hasta el 13000 a.C. Por tal motivo, el recorrido que realizaré en la presente investigación, inicia en lo que algunos autores denominan como la ciudad antigua.

Las ciudades, como ya lo he dicho previamente, tienen su antecedente en los establecimientos permanentes de las primeras comunidades agrícolas. La ciudad y la aldea son similares en cuanto a la aglomeración de casas, organización económica y otros factores cualitativos; sin embargo, las diferencias radican en el nivel de organización del núcleo social, el nivel de desarrollo de la infraestructura, en donde lo perecedero es sustituido por lo permanente; el grado de interacción con el entorno natural, el cual poco a poco se va transformando, y finalmente la mayor diferencia será la presencia de una muralla. El surgimiento de estos asentamientos guarda una profunda relación con el paso evolutivo del hombre nómada en marcha permanente sobre la Tierra, al hombre sedentario; proceso que se establece pasada ya la Cuarta era glaciar, que tuvo su fin hacia el año 8000 a.C.


Las primeras civilizaciones de las que surgen las primeras formas maduras de ciudades, tienen como fondo los valles de los grandes ríos: Tigris, Éufrates, Nilo y el Indo. De entre estas primeras civilizaciones, Mesopotamia es sin duda la cuna de las civilizaciones urbanas, y sus orígenes datan del 4000 al 7000 a.C. Sin embargo, pese a su grandeza e importancia, es poco lo que conocemos de estas culturas en materia de los vestigios de sus ciudades, pues lo único que permanece hasta nuestros días, son los monumentos religiosos, sepulcrales y los palacios de algunos gobernantes. Pero aún cuando pareciera que de estas piedras inertes no se pueda extraer nada, para los fines de esta investigación estas ruinas lo significan todo y son nuestro punto de partida.

Estas primeras ciudades no nacieron espontáneamente, y son el resultado de la evolución humana, del desarrollo y construcción de alternativas de asentamiento, y partiendo del modo de organización eminentemente social de la especie humana, las ciudades se constituyen como lo que hasta ahora resulta la forma final de asentamiento, convivencia y organización de sociedades civilizadas.


La ciudad cambia los grados de permanencia y el modo en el que el hombre habita su mundo, la ciudad se presenta como el parteaguas entre la vida nómada y el sedentarismo. La ciudad también modifica la relación del hombre y el espacio, el cual en un principio simplemente se ocupa, pero que con las ciudades se conforma, se armoniza, se humaniza.

El sólo hablar del paso de los primeros modos de organización humana a la ciudad, merecería una obra completa, por tal motivo esbozaré brevemente este gran paso de la evolución. Primero debemos ubicar a la familia como la primera célula del vivir social. Cada familia cuenta con sus propios dioses domésticos, y en un principio esta religión hacía prácticamente imposible la unión de dos familias. Con el desarrollo de las ideas religiosas y gracias a la concepción de divinidades superiores a las domésticas es como se alcanza un nuevo nivel de organización: las fatrias, las cuales se formaban por la unión de familias que compartían un culto común. Cada fatria cuenta con su asamblea, deliberaciones, decretos, culto, sacerdocio, justicia y gobierno, y como apunta Coulanges, era una sociedad modelada exactamente sobre la familia. Tal y como sucedió con las familias en su momento se reúnen varias fatrias, lo que da paso a la tribu. Cada tribu cuenta con su divinidad protectora, cuya naturaleza es la misa que la de la familia y la fatria: un hombre o un antepasado divinizado, un héroe. La tribu cuenta con su asamblea, decretos, tribunal y derecho de justicia sobre sus miembros. Cuando se asocian varias tribus bajo la condición de que sus cultos individuales se respeten podemos decir que nace y se forma la ciudad.

La unión de las tribus pudo ser voluntaria, o bien, impuesta por el poder de un hombre, familia o tribu. Sin embargo, la formación de la ciudad no significó la desaparición de las tribus, puesto que subsistieron formando un cuerpo, tal y como si la ciudad no existiera; lo mismo sucede con los cultos y gobiernos pequeños, sobre los cuales se impusieron cultos y gobiernos comunes y de mayor tamaño.


Si bien he condensado en algunas líneas un gran paso evolutivo en la historia del hombre, esto servirá como un antecedente para evitarnos confusiones que nos llevaran a pensar que las ciudades aparecieron por generación espontánea; y si bien este esbozo es muy general, cabe aclarar que pretender realizar un estudio caso por caso del paso de la tribu y la aldea a las grandes ciudades, tomaría un tiempo considerable y saldría de los objetivos de la investigación, aspecto que en nada resta importancia al tema.


domingo, 2 de noviembre de 2014

Corrientes historiográficas: Historia cultural



Historia cultural

Es una corriente historiográfica que se ha desarrollado en el último tercio del siglo XX y hasta nuestros días, se caracteriza por estudiar y escribir la historia desde perspectivas diferentes a las utilizadas tradicionalmente como ha sido la historia política, militar y económica.

Los temas de su estudio han sido, por ejemplo: los niños, las mujeres; los libros; la lectura; el vestido; la música; las formas de pensar; los juegos; e intentan ver la historia en función de eso que llamamos: objeto de estudio. Los centros de su mayor expresión han sido Francia e Inglaterra, donde se encuentran sus mayores representantes como: Peter Burke, Roger Chartier, Roger Darnton, Clifford Geertz y Carlo Ginzburg. 

Corrientes historiográficas: Historicismo

Historicismo


Las cosas humanas son relativas a un tiempo; el hombre no es inmutable, sino que se presenta en las formas más variadas y diversas; la historia para el hombre no es sino un recuerdo que él interpreta, y dentro de la historia cada época tiene sus propios valores y sus propias ideas. 

El historicismo por lo tanto es la tendencia intelectual a reducir la realidad humana a su historicidad o condición histórica. Contrario a lo pretendido por el positivismo que buscaba la acumulación de datos históricos y en donde el investigador se mantiene al margen, en el historicismo la historia se estudia y se ve desde la perspectiva (sujetiva) del investigador.


Al historicismo también le llama historia científica o racional concreta. Concibe que los hechos son históricos porque no se repiten. La historia se re-crea en la mente del historiador, la hace, por así decirlo, experiencia propia y por ello se dice que la hace contemporánea al historiador, por eso manifiesta que “Toda historia es historia contemporánea” o toda historia se escribe desde el presente. El historiador debe establecer un criterio para saber si lo que se dijo es o no verdad.  


William Dilthey en Alemania, Benedetto Croce en Italia y José Ortega y Gasset en España y Edmundo O’Gorman en México, han sido sus más claros representantes.


Fuentes: Alvear Acevedo, Carlos, Manual de historia de la cultura, México: Jus, 1986, 419 pp.

http://portalacademico.cch.unam.mx/alumno/historiauniversal1/unidad1/historiaInterpretaciones/corrientesHistoriograficas  

Información adicional respecto al Materialismo histórico

La teoría del Materialismo histórico está dotada de un cuerpo de conceptos sin el cual resultará difícil entenderla, a continuación presento algunos de los conceptos básicos que servirán de referencia para  aquellos interesados en esta corriente historiográfica.


Conceptos

Fuerzas productivas: Grupos sociales que con su trabajo producen los bienes necesarios.

Medios de producción: Máquinas, instrumentos o tecnología disponible en una sociedad.

Relaciones sociales de producción: Forma en que se vinculan las clases sociales y se distribuyen la riqueza producida.

Estos tres elementos conforman la estructura económica y social de toda comunidad humana. 


Elementos de la producción:

Proceso de trabajo: La transformación de la naturaleza que el hombre realiza para hacerla un objeto útil.

Relaciones de producción: Da cuenta de la forma histórica concreta en la que se realiza el proceso de trabajo


Elementos del proceso de trabajo:

A) El objeto sobre el que se trabaja

Materia bruta: La sustancia que proviene directamente de la naturaleza, aquella que el trabajo no hace sino que desprende de ella. Ej: los árboles que esperan a ser cortados, los minerales en las minas.

Materia prima: Sustancia que ha sufrido alguna modificación efectuada por el trabajo. Ej:el mineral purificado y la madera procesada para su posterior trabajo.


B) Los medios con lo que se trabaja

Medios de trabajo en sentido estricto: Son el conjunto de cosas que el trabajdor interpone directamente entre él y las materias sobre las que trabaja. Ej: sierra, martillo, pala mecánica, máquina de coser.

Medios de trabajo en sentido amplio: Además de los medios señalados previamente, son las condiciones materiales que, sin intervenir de modo directo en el preceso de trandormación, son indispensables para llevarlo a cabo.eJ: el terreno, los talleres, rutas, canales, obras de regadío.


C) Actividad humana realizada en el proceso de producción

Fuerza de trabajo: Es la energía humana empleada en el proceso de trabajo.

Trabajo: Es el rendimiento de la fuerza de trabajo.


D) El resultado del proceso de trabajo

Producto: El objeto final creado en el proceso de trabajo. El producto es un valor de uso.

Valor de uso: Es todo objeto que responde a una necesidad humana determinada, la cual puede ser fisiológica o social. 

Mercancía: Objeto producido no para el consumo directo sino para su intercambio por otro en el mercado. 

Para Martha Harnecker los elementos más significativos del proceso de trabajo son los medios de trabajo en sentido estricto, pues estos determinan la actividad que deben realizar los individuos para la fabricación de los productos, de este modo determinan el tipo de relación que se establece entre el trabajador y los medios de producción. En este respecto Harnecker explica que el trabajo agrícola cambia cuando se introduce el uso del tractor, pues ahora un sólo hombre y una máquina sustituyen y producen el mismo rendimiento que 20 campesinos con sus herramientas de trabajo (Harnecker, Marta, Los conceptos elementales del materialismo histórico, México: Siglo XXI, 1969, p.17-18).


Relaciones de producción

Las relaciones que los hombres establecen entre sí en el proceso de trabajo son las que determinan el carácter que toma este proceso en una sociedad históricamente determinada. A estas relaciones se les llama relaciones de producción. 


División del trabajo

Es la repartición de tareas, a mayor complejidad de la sociedad y más alto el nivel de desarrollo, mayor es la diferencia de tareas.

División de la producción social: Es la división en esferas o sectores. Ej: agrícola, industrial, comercial.

División técnica del trabajo: División del trabajo dentro de un mismo proceso de producción.

Actualmente lo que se convierte en producto final es el producto del trabajo de muchos trabajadores, por ejemplo, en la industria automotriz. Anteriormente los obreros realizaban productos finales.

División social del trabajo: Repartición de diferentes tareas que los individuos cumplen en la sociedad (tareas económicas, idelógicas o políticas) y que se realizan en función de la situación que ellos tienen en la estructura social. La primera división histórica a la que se hace referencia es a la división entre el trabajo manual y el intelectua.


Modo de producción

Es la manera, el modo, la forma en que se producen los bienes materiales. Por lo tanto, como apunta Marx, lo que habrá de distinguir a las épocas económicas unas de otras no es lo que se hace, sino el cómo se hace, con qué instrumentos de trabajo se hace.

Todo modo de producción está formado por una estructura global, la cual está formada por tres estructuras regionales: estructura económica, estructura jurídico-política (leyes, Estado, etc.) y la estructura ideológica (ideas, costumbres, etc.) Dentro de la estructura global una estructura regional domina a las otras. Dentro de la estructura global, la estructura económica es siempre determinante. Lo que caracteriza todos los modos de producción es su dinámica, es decir, la continua reproducción de sus condiciones de existencia.


Clases sociales

Son grupos sociales antagónicos en que uno se apropia del trabajo del otro a causa del lugar que ocupan en la estructura económica de un modo de producción determinado. Este lugar está determinado fundamentalmente por la forma específica en que se relaciona con los medios de producción. 


En todo modo de producción habrá dos grupos sociales antagónicos: los explotados y los explotadores (dueños de los medios de producción).


Clases sociales en el sistema capitalista


No todos los grupos que existen en una sociedad se les llama clases sociales, sólo se les llama clases sociales a los grupos de la sociedad ligados a los procesos productivos en una sociedad.


Capital

No es el dinero en sí, es el dinero empleado para la compra de medios de producción y la obtención de fuerza de trabajo, para así obtener mediante su puesta en acción una mayor cantidad de dienero de la que se invirtió (plusvalía). 


Lucha de clases

Al enfrentamiento que se produce entre clases antagónicas cuando luchan por sus intereses de clase se le denomina lucha de clases. El interes de clase del capitalista es conservar su posición  de dominación, mientras que el interés de clase del proletariado es destruir el sitema de dominación.

Hay tres tipos de lucha de clases: económica, ideológica y política. Cada uno de estos tipos de lucha de clases puede tomar formas distintas: legales o ilegales; pacíficas o violentas.

 

Fuentes: Harnecker, Marta, Los conceptos elementales del materialismo histórico, México: Siglo XXI, 1969,  220 pp.

Harnecker Marta, Clases sociales y lucha de clases, Akal, 1979, 35 pp. 








jueves, 23 de octubre de 2014

Corrientes historiográficas: Escuela de los Annales


Escuela de los Annales

Con este nombre se designa a la revista (Annales d'histoire économique et sociale) fundada en 1929 por Marc Bloch y Lucien Febvre, profesores de la universidad de Estrasburgo, que crearon una red multidisciplinaria de colaboradores.

Postula que la historia se mueve en tres planos temporales superpuestos: la larga duración que son movimientos muy lentos pero en permanente transformación dividen el tiempo histórico en eras; mediana duración donde se ubican los acontecimientos que perduran en varias generaciones y pueden dividir el tiempo en etapas; y la corta duración que son los periodos coyunturales donde se percibe el movimiento rápidamente, y las rupturas y se dan en el lapso de una generación. 

Esta corriente historiográfica toma en cuenta la geografía, pero no como el escenario de la actuación de las personas; sino como el ambiente que afecta al ser humano y a la vez el hombre afecta; en una relación estrecha donde no se puede entender el espacio sin el hombre ni al hombre sin su espacio. Tuvo origen en Francia en el segundo cuarto del siglo XX, esta corriente historiográfica ha desarrollado diferentes épocas de las cuales los representantes más claros han sido Marc Bloch, Lucien Febvre, Fernand Braudel, Jacques Le Goff y Roger Chartier, ha impactado al mundo, sin embargo, sigue siendo Francia, su espacio de mayor difusión.